Fecha de Publicación: Domingo, Septiembre 27, 2009
Dos formas opuestas de gobernar
Antonio Flores Schroeder
Norte de Ciudad Juárez
El ex alcalde de Medellín y candidato a la presidencia de Colombia, Sergio Fajardo, explicó esta semana durante su visita a Juárez, cómo inició la construcción de “una nueva ciudad” tras combatir a la delincuencia mediante la reducción de la desigualdad y una dramática mejoría en la educación y las escuelas en que ésta se imparte.
El colombiano mostró con cifras durante la conferencia organizada por el Plan Estratégico de Juárez, cómo disminuyeron los índices de violencia relacionados no sólo con el crimen organizado, sino con los delitos comunes.
Sergio Fajardo es un matemático que se autoconsidera sin ninguna ideología política y que emergió de la sociedad civil para contender sin éxito en el año 2000 a la alcaldía de Medellín. Es visto en su país por los analistas como “una opción descontaminada y descontaminante”.
Para lograr “el nuevo Medellín” Fajardo apostó primero por la seguridad democrática para disminuir los secuestros y extorsiones, además de que su gobierno tuvo claro que los problemas que quería resolver eran la desigualdad social y la violencia provocada por el narcotráfico instalado en esa ciudad sudamericana desde hacía treinta años.
Más oportunidades
Logró la recuperación de la dignidad de las personas ofreciendo oportunidades de desarrollo a los pobres y visitando personalmente las zonas de miseria y alta violencia, además de impulsar programas de apoyo a ciudadanos emprendedores.
Llama la atención que durante su administración (2004-2007) luchó férreamente por dignificar los espacios públicos y consiguió al final de su gobierno, una mejor convivencia entre quienes anteriormente se rechazaban.
Mucho antes de la llegada de Fajardo al gobierno de Medellín, desde los años ochenta creció la disputa de los cárteles del narcotraficante, además de la violencia provocada por las guerrillas. El secuestro y las extorsiones justo a su llegada del gobierno, tenían contra la pared a los habitantes de esa ciudad.
Sociedad unida
La unificación de los ciudadanos impulsada desde su gobierno, dejó como resultado que los ciudadanos de Medellín de todas las clases sociales, sigan participando activamente en la construcción del nuevo Medellín que pretende quedar libre de droga y de violencia. Los temas de seguridad y democracia se convirtieron en asuntos de interés público y objeto de debate entre los ciudadanos.
Gracias al compromiso de Fajardo con su ciudad, ahora las cosas son muy diferentes. Tan sólo por mencionar un ejemplo, la Fundación Seguridad y Democracia, una organización encargada de observar y trasparentar los resultados de las acciones de gobierno, realizó una encuesta a finales del 2007 sobre la percepción de seguridad en varias ciudades de Colombia. Los resultados fueron los siguientes: El 60 por ciento de los habitantes de Medellín consideran su ciudad como “más o menos segura” y menos del 30 por ciento cree que es insegura. El sondeo reveló que en Bogotá, sólo el 30 por ciento piensa que es segura; en Cali, el 33; y Barranquilla, el 30 por ciento.
Medellín y Juárez... diferencia de fondo
La diferencia con lo que sucede en esta ciudad es abismal. Las maneras de combatir la violencia e inseguridad de Sergio Fajardo y el alcalde de Juárez, José Reyes Ferriz, distan mucho de parecerse, a pesar de que Medellín presentaba en el 2004 problemas idénticos a los que hoy padece esta frontera.
Las experiencias concretas y exitosas como la de la transformación de la ciudad de Medellín, deberían ser tomadas en cuenta por la autoridad municipal y la sociedad civil, como un modelo de ayuda para que pueda cambiar la realidad social de Juárez.
En Medellín se afronta la violencia a través del liderazgo del alcalde, del conocimiento, la inclusión social y el auspicio de procesos de convivencia, y además, esto atrae oportunidades de desarrollo y más inversión extranjera y nacional. En Juárez ocurre totalmente lo contrario, como a continuación se demuestra:
Así se gobernó en Medellín:
Administración de Sergio Fajardo
(2004 -2007)
Menos violencia
+ intervención social
--------------------------------------------------------------------------------
= más oportunidades
1.- Vivía en Medellín durante los tres años que gobernó la ciudad.
2.- Diagnóstico del problema. Lo primero que hizo el gobierno de Sergio Fajardo en conjunto con la sociedad civil, fue un realizar un diagnóstico luego de aceptar que la criminalidad estaba íntimamente vinculada con la desigualdad social. Se encontró que los delincuentes comunes en Medellín tenían un mismo perfil: jóvenes sin oportunidades (muchos de ellos adictos) y fácilmente reclutables por el crimen organizado ante la falta de opciones que brindaba el gobierno y la sociedad en general.
3.- Acción efectiva. Asumió su responsabilidad constitucional y legal para combatir la inseguridad que había afectado a la economía y a la salud de los habitantes de Medellín. Con su liderazgo, involucró a las instituciones de seguridad, justicia y desarrollo social para trabajar de manera coordinada en la solución de los problemas de violencia y delincuencia.
4.- Más becas y apoyos a jóvenes. El gobierno municipal desarrolló un extenso programa de becas y apoyos a proyectos destinados a los jóvenes que registraban alta propensión a la delincuencia. Las becas no fueron condicionadas a las buenas calificaciones, también se ofrecieron a estudiantes que por sus conductas sociales habían sido despedidos de escuelas.
5.- Impulsó los espacios de convivencia familiares. Visitó personalmente las zonas más vulnerables para identificar junto a grupos de la sociedad civil y empresarios, lugares donde se podrían construir más parques, escuelas, bibliotecas y centros de convivencia. El resultado de este trabajo conjunto, fue la rehabilitación de edificios en áreas marginadas (donde tradicionalmente se concentraban delincuentes comunes y vendedores de droga), con el fin de convertirlos en escuelas y bibliotecas. En cada una de las colonias pobres se construyó un centro de convivencia.
6.- Se pavimentaron calles en zonas pobres. Se contrarrestó la inseguridad mediante la “pedagogía de la convivencia” en las zonas con un mayor desequilibrio social. En esas zonas, antes de la llegada de Fajardo al poder, los narcotraficantes reclutaban sicarios. Esto consistió en la pavimentación de las calles y se instalaron miles de luminarias. Para conectar a las zonas pobres con las desarrolladas, se creó un servicio teleférico, llamado Metro Cable. Éste recorre unos 2 kilómetros y conecta nueve asentamientos en los que habitan más de 150 mil personas.
7.- Trasparencia y rendición de cuentas. Su gobierno impulsó la evaluación externa a los programas de seguridad. Con el programa “Medellín cómo Vamos”, el sector privado, el principal periódico del país (El Tiempo) y organizaciones de la sociedad civil, realizan un seguimiento y control semestral de los resultados del plan de seguridad municipal, a través de las cifras de violencia y delincuencia; encuestas de victimización y percepción de seguridad.
Comportamiento de delitos que más afectaban a ciudadanos de Medellín durante el gobierno de Fajardo*
Secuestros
Entre el año 2004 y 2007 el número de casos se redujo en un 63.6%
Homicidios
Tuvo una tendencia a la baja año con año y una reducción del 50.1% al finalizar el periodo
Robo de autos
En el inicio de la administración
se presentaron 2,490 casos en
un año, cifra que disminuyó año con año hasta alcanzar en el 2007 sólo 896 vehículos hurtados.
Reducción de 63.6%
*Fuente: Cómo Vamos Medellín (Cómo Vamos en Seguridad)
Así se gobierna en Juárez:
Administración de José Reyes Ferriz
(2007 -2010)
Más violencia
+ menos intervención social
--------------------------------------------------------------------------------
= menos oportunidades
1.- No radica en la ciudad que gobierna. Vive en El Paso, Texas, en 845 Cloudburst Dr. de El Paso Country.
2.- Sin diagnóstico. A diferencia de la administración de Sergio Fajardo, el gobierno de José Reyes Ferriz no realizó un diagnóstico sobre la situación de inseguridad y violencia. Tampoco ha trabajado en conjunto con las organizaciones de la sociedad civil.
3.- Pasividad crítica. Hasta hoy no ha tomado su liderazgo, pese a que cientos de comercios se han visto afectados y de los efectos que la violencia ha traído a la salud de los juarenses. Su falta de liderazgo, ha provocado que no exista una coordinación efectiva entre las instituciones de seguridad que participan en el Operativo Conjunto Chihuahua.
4.- Menos becas que las prometidas. A pesar de que durante su campaña electoral, prometió “un solidario programa educativo orientado al apoyo de la economía familiar” que contemplaba la dotación anual de 20 mil becas a estudiantes de secundaria, preparatoria y universidad”, hasta hoy la meta del programa ha quedado en promesas, pues de acuerdo a la Dirección de Educación y Cultura, sólo se entregan poco más de 6 mil por cada ciclo escolar. No existe un programa que supervise la educación en las colonias más pobres. Las becas están condicionadas a las buenas calificaciones.
5.- Sin impulso a espacios de convivencia. Lejos de impulsar los espacios de convivencia familiar para combatir el problema de la inseguridad y violencia en las zonas vulnerables, el gobierno de Reyes Ferriz pretende atraer a jóvenes estadounidenses a la vida nocturna juarense mediante la edificación de la Plaza Santa Fe, la cual estaría prácticamente conectada al puente internacional de la avenida Juárez, en donde habría principalmente bares y centros nocturnos.
6.- Rechazaron crédito para pavimentar. A pesar de que el Banco de Desarrollo del Norte ofreció en marzo de este año a la administración municipal una línea de crédito de mil millones de pesos, como parte de un proyecto de calidad del aire en la zona fronteriza EU- México, hasta hoy no ha aceptado la ayuda. Datos oficiales señalan que las calles sin pavimentar suman alrededor de 20,9888,643 m2. (37 por ciento de rezago). Falló otra vez en su proyecto de transporte. Cometió el mismo error que tuvo durante el Consejo Municipal (2001-2002), al comprar camiones y gastar dinero público en infraestructura sin tener un proyecto elaborado profesionalmente.
7.- Sin trasparencia ni rendición de cuentas. El gobierno municipal se ha caracterizado por no determinar exáctamente en qué ni cómo se invierten lo recursos públicos. Los funcionarios públicos encargados del manejo de las finanzas municipales, no utilizan ninguna clase de técnica presupuestaria o financiera a través de la página de internet oficial del Ayuntamiento. No se ha transparentado a la opinión pública cómo se están aplicando los recursos públicos en la conformación de la nueva Policía. Tampoco se ha informado acerca de los procesos de depuración de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal. No trabaja con consejos de seguridad ni el observatorio ciudadano. |